martes, 12 de junio de 2018

Hasta pronto mi querido Chile!


Otra nueva decisión, otro cambio de vida, otro nuevo comienzo….

Tras  años viviendo experiencias inolvidables en Chile, por fin regreso a mi casa…..a mi Madrid!
Como decía mi abuelo cuando se ponía castizo..."de Madrid al cielo".

He vivido momentos de increíble felicidad y momentos de intensa pena y soledad pero hoy ya en el aeropuerto de camino a casa puedo decir que me he enamorado de Chile, de su belleza natural, de algunas de las personas que he conocido aquí y de las grandes aventuras vividas.

En Chile he cumplido mi sueño de trabajar con ballenas y con ello he incorporado a mi vida  personas increíbles que hoy son y serán grandes amigos en un futuro. Puedo decir orgullosa que conseguí trabajar en medio ambiente y ser feliz al hacerlo. He realizado voluntariados y colaborado con organizaciones y comités que luchaban por el cuidado del planeta, etc……en resumen, he pasado  años de trabajo en el sector ambiental que es lo que me ha motivado a moverme y me ha dado energía para alejarme aunque con mucha pena de lo más importante para mí, mi familia.

Me he vuelto a sentir querida y aceptada en otro país nuevo, con otra cultura y otras personas que me han hecho reír y aprender, que me han hecho sentir feliz en una nueva zona de confort y que han enriquecido como persona. Son todas esas personas, mis compañeros de Whalesound y de Acciona, mis amigas y amigos de Chile, los miembros del comité ambiental de Caldera, etc..... es a todos ellos a los que quiero dar las gracias en esta entrada y decirles que les espero en España con los brazos abiertos si algún día sus caminos pasaran por Madrid.

Pero a pesar de esta gratitud y felicidad, después de muchas experiencias, de mucho dolor, de mucha felicidad y sobre todo de mucho pensar, he decidido volver a mi casa, intentarlo de nuevo en España y estar más tiempo con mi familia a la cual no tengo palabras para agradecerles todo el apoyo y amor que me han dado en estos años de locuras y aviones.

Si tengo que decir qué fue lo mejor de Chile lo tengo claro…..cada uno de los viajes llenos de risas y de aventuras realizados con mi mejor amiga Patricia y su marido Christian que siguen siendo las dos personas de las que más he aprendido y sigo aprendiendo y las que más me han apoyado tanto en lo bueno como en lo malo. Esas dos personas que me llevaron a Chile y que me han acompañado en cada uno de los pasos dados en esta larga experiencia, en cada momento de risas y en cada uno de llanto. He conocido más de Chile que de España gracias a ellos y me voy con una sensación de felicidad y agradecimiento que espero poder devolverles algún día.

He pasado por muchos momentos malos de verdadera agonía en los que he pensado “no aguanto más” pero hoy haciendo el balance de estos años no cambiaría nada. Me voy con un dolor profundo por dejar este país que tantas alegrías me ha dado, por haber amado y haber aprendido tanto de ese amor, por haber aprendido tanto profesionalmente y por haber cambiado tanto la mentalidad que tenía hace unos años sobre lo importante en la vida…….antes era trabajar de lo mío, ser parte de una gran empresa, etc…..supongo que es lo que nos venden cuando estamos en la universidad……hoy si tengo que decir lo que quiero en la vida para nada diría lo mismo. Hoy quiero  ser feliz y eso no sé con seguridad todo lo que implica pero tengo claro una de las cosas que si implica y es tener cerca a mi familia.

Me fui hace 6 años creyendo que no era capaz de hacer nada sola y hoy creo que soy capaz de hacer todo lo que me proponga. Todo parece difícil, parece imposible pero si lo intentas se puede conseguir.
 
Y esta es la conclusión del viaje: El único límite para cumplir tus sueños es la actitud con la que lo intentas.

viernes, 8 de junio de 2018

El más importante de los perdones....un tema que tenía pendiente!


¿Has mirado alguna vez atrás y has pensado si volviera a ese momento lo haría de otra forma? Quizá porque has dañado a alguien sin mala intención, o porque has decepcionado a alguien que te importaba… pero ¿qué pasa con todas las veces que te haces daño a ti mismo? Con pensamientos negativos, recriminándote algo, o peor aún, ¿qué pasa con todas esas veces que has permitido que alguien te haga daño y encima se lo has perdonado?

Hay muchas  personas como yo que ven perdonable todo lo que le hacen los demás pero que les cuesta un mundo perdonarse a ellas mismas. Algunos dicen que eso es de ser idiota y no lo discuto pero yo creo que esto no me pasa solo a mí y que hay muchas gente que carga con culpas y se tortura por ello durante mucho tiempo y no creo que esto tenga relación con la estupidez sino quizá con algún comportamiento aprendido o algo que marcó nuestra personalidad cuando éramos niños…quien sabe.

Esto es otro tema para trabajar internamente porque con el ritmo de vida que llevamos, estrés, prisas, trabajo, niños, obligaciones……no queda tiempo para nosotros, y no tenemos problema en pedir perdón a los demás si nos equivocamos pero a veces se nos olvida el más importante de los perdones, el nuestro a nosotros mismos.

Esta entrada es para pedirme perdón a mí misma, para sacar ese tiempo que nunca he sacado en reflexionar, pensar y perdonarme por todos los puñales que me he clavado yo misma siendo totalmente injusta conmigo y sin ser consciente de que lo era.

Si pienso en cosas que haría de otra forma si volviera atrás en el tiempo puedo hacer un pergamino. Cosas que creo que sin mala intención no hice bien, actos que provocaron un daño colateral a otras personas y de esas situaciones en muchas pude pedir perdón pero en otras no. Si hubiera una puerta del tiempo todos cambiaríamos nuestros fallos pero sin errores no hay avance porque nunca aprenderíamos de un error que no hemos cometido y muy probablemente lo cometeríamos en el futuro.

Con esto sólo quiero pedirme perdón pero no cambiaría aquello que me hizo daño porque todo lo malo lleva parte buena y esa también la perdería. Y sobre todo porque lo malo te hace más fuerte y sin haberlo sufrido no sería hoy quien soy y estoy muy orgullosa de mis avances a pesar de haber dejado un río de lágrimas para conseguirlos.

He salido de mi zona de confort, he sentido el pánico de la soledad, me he sentido defraudada con muchos amigos porque no han entendido cuanto los he necesitado en algunos momentos. He hablado mal a gente que no lo merecía por mi miedo y mi estrés, me han rechazado por ser diferente, me he sentido rechazada por ser inmigrante, me he visto envuelta en problemas por choques culturales, he llorado de frustración porque no sabía expresarme en otro idioma. He sentido que me distanciaba de mi familia, he llorado miles de veces por haberme ido de casa la primera vez, le he dado oportunidades a personas que no las merecían y quizá no a otras que si lo merecían, he hablado injustamente mal a mi madre por no entenderme en la distancia, he llorado más veces que nadie en el mundo en el aeropuerto de Barajas al decir adiós a mi familia una y otra vez, he aceptado trabajos en los que me han maltratado psicológicamente y lo he aguantado solo para no defraudar a mi familia sin darme cuenta que a ellos no les defraudaba de ninguna manera. Me he negado a amar a alguien de verdad durante mucho tiempo y cuando por fin lo he hecho me han destrozado el corazón, he tenido que dejar trabajos que me llenaban el alma por motivos que quizás no eran los adecuados y he tenido que dejar mi vida una y otra vez para estar más cerca de lo que realmente quiero.

Podría seguir con el pergamino de cosas mal hechas o más bien vividas con dolor pero al lado de ese pergamino siempre  hay otro y es el de las cosas buenas que pasan a la vez que esas como por ejemplo que haber tenido la valentía suficiente para salir de mi casa y superar mis miedos, he pasado por situaciones que ni en sueños pensé que sería capaz de pasar y me he sentido muy orgullosa de mi misma por ello, he conocido personas que han hecho mi camino más fácil y que aunque aparecieron solo en un punto del camino finalmente se han quedado para acompañarme en la vida, he conocido personas en situaciones horribles que me han hecho abrir los ojos al mundo real que no es en el que me han criado y he aprendido a valorar lo que tengo y a respetar y admirar a otras razas y culturas por sus valores, me he atrevido a cruzar el mundo para cumplir mi sueño y trabajar con ballenas en libertad, he llorado de felicidad en un trabajo por el que no siquiera me pagaban, he aprendido que en la vida hay muchas formas de pagar las cosas, he aprendido que todos tenemos más de lo que creemos para dar, he aceptado trabajos para los que sabía que me faltaba experiencia y a pesar de castigarme a mí misma duramente he conseguido aprenderlo todo y llegar a ser querida por un equipo que a priori me veían rara y finalmente acabaron admirando mis rarezas como yo las suyas. Me he enamorado ciegamente y he perdonado cosas que no son perdonables pero no cambiaría nada porque también he aprendido más sobre lo que es una relación sana y he sentido esa sensación tan increíble de amar a alguien.

He tomado y sigo tomando muchas decisiones pero después de tanto tiempo he aprendido a no castigarme por los errores porque no lo son, no hay malas decisiones, hay escalone en la vida y cada uno se sube con la madurez y la experiencia que tenías en el anterior por lo que nunca será lo mismo ese escalón que el siguiente porque en cada uno ambas cosas van aumentando y la decisión va siendo más y más madura.

Aprovecho para pedir perdón a todas las personas que lean esto y que alguna vez hayan sentido que les he defraudado porque no hubo mala intención pero igualmente el daño se hizo.
Pero sobre todo me pido perdón a mí misma por haber permitido que pase por situaciones que me han dañado a veces demasiado profundamente y cuyas razones he justificado con un “es que esto paga mi casa” o “es que es lo que quiere otra persona “o “es que le quiero mucho”……cuando algo te daña, la igual lo que sea no hay motivo para aguantarlo.

Intenta perdonarte todo porque cuando te castigas se te olvida la otra parte que acompañaba al tormento y esa también la perderías, Intenta perdonarte porque la vida ya es suficientemente compleja sin mochila como para cargar con una llena de culpas, intenta perdonarte porque lo bueno de haberte equivocado es que para la próxima decidirás diferente y sobre todo intenta perdonarte porque eres tu quien tienen que vivir contigo mismo y eso es lo único que no vas a poder cambiar.

No hay nada peor que el daño que nosotros mismos nos hacemos y mientras nos estamos castigando por lo que hicimos no nos estamos permitiendo disfrutar de lo que está viniendo.

La vida no está garantizada y no sabes cuánto dura, ni la tuya ni la de tus seres queridos….no pierdas tiempo atormentándote porque lo pierdes de vivirlo y de pasarlo con tus seres queridos y en un futuro te atormentaras por esto también. Me ha costado mucho darme cuesta de que yo hacía esto constantemente y cuesta pero conocerte a ti mismo y entenderte siempre es lo más difícil aunque no lo parezca.